mie 6a. Ord. año impar antes Cuaresma (Id=149)
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Antífona de Entrada

El Señor es mi protector; él me libro de las manos de mis enemigos y me salvó, porque me ama.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Concédenos, Señor, que el curso de los acontecimientos del mundo se desenvuelva, según tu voluntad,en la justicia y en la paz, y que tu Iglesia pueda servirte con tranquilidad y alegría.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

Vio Noé que la tierra estaba ya seca

Lectura del libro del Génesis
8, 6-13.20-22

Cuarenta días después, Noé abrió la ventana que había hecho en el arca, y soltó un cuervo, que estuvo volando de acá para allá hasta que se secaron las aguas sobre la tierra.
Soltó luego una paloma para ver si habían disminuido las aguas hasta el nivel de la tierra; pero la paloma no encontró dónde posarse y regresó otra vez al arca, porque las aguas cubrían todavía la superficie de la tierra. Sacó Noé la mano, recogió a la paloma y la metió en el arca.
Esperó siete días más, y de nuevo soltó la paloma fuera del arca; ella regresó por la tarde con una ramita de olivo en el pico.
Así supo Noé que las aguas habían disminuido hasta el nivel de la tierra. Pero aún esperó siete días y volvió a soltar la paloma, que esta vez ya no regresó.
Era el año seiscientos uno de la vida de Noé, el día uno del primer mes, cuando se secaron las aguas sobre la tierra. Noé levantó la cubierta del arca, miró y vio que la superficie del suelo estaba seca.
Noé levantó un altar al Señor y, tomando animales puros y aves puras de todas las especies, ofreció holocaustos sobre él.
El Señor aspiró el suave olor, y se dijo:
"No maldeciré más la tierra por causa del hombre, porque desde su juventud la inclinación del corazón humano es perversa; jamás volveré a castigar a los seres vivientes como lo he hecho.
Mientras dure la tierra habrá siembra y cosecha, frío y calor, verano e invierno, día y noche".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 115, 12-13.14-15.18-19

Daré gracias al Señor toda mi vida.
Tibi, Dómine, sacrificábo hóstiam laudis.

¿Cómo pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho? Ofreceré la copa por la salvación, invocando su nombre.
Daré gracias al Señor toda mi vida.
Tibi, Dómine, sacrificábo hóstiam laudis.

Cumpliré mis promesas al Señor en presencia de todo el pueblo. El Señor siente profundamente la muerte de los que lo aman.
Daré gracias al Señor toda mi vida.
Tibi, Dómine, sacrificábo hóstiam laudis.

Cumpliré mis promesas al Señor en presencia de todo el pueblo; en los atrios de la casa del Señor, en medio de ti, Jerusalén.
Daré gracias al Señor toda mi vida.
Tibi, Dómine, sacrificábo hóstiam laudis.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestras mentes, para que podamos comprender cuál es la esperanza que nos da su llamamiento.
Pater Dómini nostri Iesu Christi illuminet oculos cordis nostri, ut sciamus quae sit spes vocationis nostrae
Aleluya.

Evangelio

El ciego quedó curado y veía todo con claridad

† Lectura del santo Evangelio según san Marcos
8, 22-26

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos llegaron a Betsaida y le presentaron un ciego, pidiéndole que lo tocara. Jesús tomó de la mano al ciego, lo sacó a las afueras del pueblo y, después de poner saliva en sus ojos, le impuso las manos y le preguntó:
"¿Ves algo?"
El, abriendo los ojos, dijo:
"Veo hombres y me parecen árboles que caminan".
Jesús volvió a poner las manos sobre sus ojos; entonces el ciego comenzó ya a ver con claridad y quedó sano, de suerte que hasta de lejos veía perfectamente todas las cosas.
Después lo envió a su casa, y le ordenó:
"Ni siquiera entres en el pueblo".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Que este pan y este vino que tú mismo nos das para ofrecértelos nos ayuden, Señor,
convertidos en el Cuerpo y Sangre de tu Hijo, a conseguir el premio de la felicidad eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

Restauración universal en Cristo

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo nuestro Señor. A quien hiciste fundamento de todo y de cuya plenitud quisiste que participáramos todos.
El cual, siendo Dios, se anonadó a sí mismo, y por su sangre derramada en la cruz, puso en paz todas las cosas. Y así, constituido Señor del universo, es fuente de salvación eterna para cuantos creen en él.
Por eso,
con los ángeles y los arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Cantaré al Señor por el bien que me ha hecho; y entonaré un himno de alabanza al Dios altísimo.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Te pedimos, Padre misericordioso,que por este sacramento con que ahora nos fortaleces, nos hagas algún día, participar de la vida eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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